Vista de la Obra

Dentro de la codificación que podemos realizar sobre el medio ambiente, sitúo al hombre en un lugar clave, comprometido y determinante.
La  relación, modo y comportamiento con su entorno, determinan, una visión, un tiempo, una cultura de la cual el arte hace eco. En el tránsito de pasar de la idea a la obra  por realizar y su representación, considere no sólo la forma sino su principio interno: la conexión entre la naturaleza y el espíritu del hombre, la profunda crisis que él le ocasionó, así como la crisis que evidencia su propia concepción cosmogónica. El desarrollo científico y técnico de los últimos tiempos -y su relación con la naturaleza- manifiestan un fin dominador con deseos de poder y no de protección. Los intereses económicos, aparejados con un alejamiento de lo trascendental, superaron lo político y lo ético, dejando al descubierto la codicia sin importar los costos. Depende del hombre, del sentido y dirección que tomen sus pasos, su cosmovisión, el valor que le otorgue a la vida y a su entorno. Y es el momento donde el artista, entre otras cosas, intercede como un activador de la conciencia. Se puede lograr un cambio en la humanidad, de abajo hacia arriba, desde cada uno, ya que la sumatoria de conductas, determinarían una ética ambiental.

Vista final de la Obra

Detalles constructivos

de la obra